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QUE ES LA MASONERÍA

Muchas veces habrás escuchado sobre la Masonería.

Si es o no una sociedad secreta, si practica extraños y reservados rituales, si son quienes dominan el poder global y varias leyendas más.

Estas líneas tiene por intención presentarnos y contactarnos con vos, para que nos conozcas. Te contamos quienes somos, que buscamos, y el sentido de nuestro trabajo. ¿Qué es la Masonería?

Es una institución esencialmente iniciática, filosófica, laica, filantrópica y progresista.

Es iniciática… Porque transmite sus conocimientos a través de símbolos y alegorías, siendo indispensable para comprenderlos un proceso de iniciación de carácter progresivo.

Es filosófica… Porque orienta a la persona hacia la investigación racional de las leyes de la naturaleza, invita al esfuerzo del pensamiento, busca la reflexión.

Es laica… Porque está Íntimamente ligada con el librepensamiento, considera que la razón no debe estar sujeta a ninguna limitación de tipo sobrenatural. Concibe a la religión como privativa del fuero íntimo de cada individuo, estableciendo como contrapartida, que las decisiones públicas deben estar despojadas de todo dogmatismo religioso.

Es filantrópica… Porque practica el altruismo, desea el bienestar de todas las personas, y no está inspirada en la búsqueda de lucros personales de ninguna clase.

Es progresista… Tiene por objeto la búsqueda de la Verdad, desechando el fanatismo y abordando sin prejuicios todas las nuevas aportaciones de la invención humana; estudia la moral universal y cultiva las ciencias y las artes sin poner obstáculo alguno en la investigación de la verdad.

¿Somos una sociedad secreta? No. La Masonería no es hoy una sociedad secreta al ser una institución legalmente constituida. Sus fines están enumerados en los estatutos que son de público acceso.

La reserva respecto de la identidad de quienes integran la Orden se debe a que, como firmes defensores del libre pensamiento y el laicismo, fuimos perseguidos por diversos regímenes autoritarios o dictatoriales como el nazismo, el fascismo y el franquismo En nuestro país, cada quiebre del orden constitucional supuso una persecución para los masones, cuyo arraigado espíritu democrático y republicano suponía una amenaza.

Las principales características de la Masonería Institución esencialmente humana, trabaja sobre las bases de la fraternidad y de la justicia social. Aspira, por la evolución y el esfuerzo organizado de la sociedad, al perfeccionamiento cada vez mayor de las instituciones sociales, transformándolas para que satisfagan, dentro de un régimen de libertad, justos anhelos de mejoramiento.

Procura dignificar a la persona capacitándola para un desarrollo superior de la conciencia, para el mejor y más amplio uso de sus derechos y libertades. Reconoce en la fraternidad la condición primordial del género humano, es sustantivamente pacifista, y considera a la guerra como un crimen horrendo.

Estima que el trabajo es un deber esencial de la persona humana, como tal lo dignifica y lo honra sin establecer distingos ni categorías. Protagonistas de la historia La Masonería es una de las organizaciones que más ha contribuido al progreso moral, intelectual y social de los pueblos.

Ninguna sociedad o asociación ha realizado trabajos tan importantes, ni ha reunido en su seno a tantas personas ilustres, quienes se distinguieron en distintos ámbitos y en todo el mundo.

Han sido masones filósofos como Voltaire, Goethe y Lessing; músicos como Beethoven y Mozart; líderes sociales como Federico el Grande, Napoleón, Garibaldi, Martí, Miranda y Bolívar, poetas como Byron, Lamartine y Víctor Hugo; escritores como Castelar, Bacon, Mazzini y Kipling; científicos como Lalande, Condocet y D’ Alembert.

En nuestro país, constructores de la patria La Masonería argentina es una de las pocas instituciones de nuestro país con una historia que ya supera los 180 años de vida. Sorprenderá a muchos comprobar que se forjaron en ella, al igual que ahora, las más destacadas figuras del quehacer nacional: José de San Martín, Manuel Belgrano, Domingo F. Sarmiento.

Una extensa lista de masones ocupó roles de preponderancia en la vida institucional de nuestro país: miembros de la Asamblea Constituyente, militares, marinos,

Ministros de la Corte Suprema de Justicia, Diputados y Senadores nacionales o provinciales, Ministros del Poder Ejecutivo, Gobernadores y Presidentes de la Nación. La enumeración alcanza varias páginas de nombres ilustres, tales como José R. Pérez (de intensa participación pública, fue el primer Gran Maestre -Presidente- de la masonería argentina; murió, víctima de la fiebre amarilla, comprometido con la salud pública),

Bernardino Rivadavia, Juan B. Alberdi, Justo J. de Urquiza, Santiago Derqui, Bartolomé Mitre, José B. Gorostiaga, Mariano Fragueiro, Salvador M. del Carril, Leandro N. Alem, Hipólito Yrigoyen, Lisandro de la Torre, Juan D. Perón, Raúl R. Alfonsín, entre cientos.

Declaración de principios Son nuestros principios: LA LIBERTAD, LA IGUALDAD Y LA FRATERNIDAD

Libertad de la persona y de los grupos humanos, ya sean instituciones, razas o naciones, y en todos sus aspectos; libertad de pensamiento y de movimientos. Igualdad de derechos y obligaciones sin distinción de religión, raza o nacionalidad.

Fraternidad de todas las personas humanas y de todos los pueblos y naciones; porque todas las personas humanas nacen libres e iguales en derecho y dignidad. Un alto espíritu de fraternidad inspira los actos de la Masonería.

Y es nuestro lema: CIENCIA, JUSTICIA Y TRABAJO La Ciencia logra el esclarecimiento del espíritu y la jerarquización de los valores intelectuales, así como la clasificación del saber humano.

Es fuente de modestia, cualidad que se opone al orgullo y al dogmatismo que muchas veces separan a las personas. La Justicia es necesaria para equilibrar las relaciones humanas y para educarnos en la adaptación a las evoluciones sociales.

El Trabajo, que es condición fundamental de la existencia humana, debe ser para el masón un mecanismo creador de vida espiritual. En síntesis: la Masonería postula el mejoramiento intelectual, moral y social de la persona humana y el progreso de la sociedad.

Reconoce el Gran Arquitecto del Universo como símbolo de las supremas aspiraciones e inquietudes de las personas humanas, que anhelan captar la esencia, el principio y la causa de todas las cosas. La Masonería no está afiliada ni puede afiliarse a ninguna religión o partido político determinados.

Así, elevándose sobre toda clase de discusiones o diferencias, ofrece a los amantes de la verdad el terreno más apropiado para la inteligencia mutua y la unión fraternal. Reconoce en la investigación científica la autoridad superior de la razón humana y rechaza, por tanto, las verdades reveladas que aceptan las religiones positivas.

LIBERTAD - IGUALDAD - FRATERNIDAD

Palabras finales El fin esencial de la Masonería es el perfeccionamiento integral de cada uno y de todos los masones.

Los principios normativos de esa ética se fundamentan en conservar la objetividad en todo momento, apartando los odios, los dogmatismos y los fanatismos, buscando la solución racional de los problemas.

Es una experiencia vivencial, única, personal y por ende, intransferible, que nos invita a ser protagonistas de nuestro propio descubrimiento y progreso.

Los masones, como tales, no irrumpimos a la vida pública como corporación, sino cuando se hace necesaria nuestra acción conjunta para atemperar los espíritus y fijar la senda del progreso dentro de la fraternidad y convivencia humana.

Impulsamos a una sociedad abierta, tolerante, diversa y en progreso constante, que enaltezca a la persona humana como objeto y centro de nuestro tránsito en este mundo.


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